sábado, 21 de noviembre de 2020

LOS CAYUCOS DEL GOBIERNO SANCHEZSTEIN.

La mezcla de incompetencia y demagogia que caracteriza al Gobierno y a sus adláteres, se escenifica también en la crisis migratoria en Canarias, que lleva camino de convertirse en un problema de primera magnitud a añadir a los ya existentes en España. Escuchaba a Monedero defender a los inmigrantes "ilegales" que vienen a trabajar, pero ningún contertulio le aclaraba que eso es demagogia barata pues en un país con 4 millones de parados, no se que trabajo van a encontrar; salvo que asumamos que nuestros parados solo quieren vivir de la subvención pues cuando se necesitan trabajadores para la recolección de fruta, no se cubre la oferta y hay que recurrir a esos ilegales o similares. Dicho lo cual, teniendo en cuenta que los que vienen a Canarias recorren entre 500 y 900km, es de suponer que necesitan barcos nodriza y por tanto alguien se está forrando y engañando a los que esperan al otro lado del mar y reciben fotos de sus compatriotas acogidos en hoteles de 3 y 4 estrellas. Sanchez da ordenes de impedir el paso a Pablo Casado al muelle de la vergüenza. 

Llegada ininterrumpida de inmigrantes a un muelle saturado

Lo primero, sería evitar la llegada incontrolada de inmigrantes que no se integrarán entre nosotros y crearán guetos peligrosos como los que conocemos de Francia y Bélgica. ¿Integrar a quienes no hablan nuestro idioma ni comparten nuestra visión de la vida, la cultura y la religión?, ¿Caldo de cultivo para violencia y yihad islámica?, ¿Quiénes han cometido los mayores atentados en España desde que ETA dejó de asesinar?. ¿Olvidamos los trenes de Atocha y los muertos en las Ramblas? 

Esa incompetencia y negligencia como la mostrada en el 8 M, se refleja cada vez que Pedro Sanchez ha de enfrentarse a un problema del que no salga una bonita foto. Ha dejado que la situación en Canarias sea insostenible y que su demagogia barata siga atrayendo más pateras y así cada vez son más los inmigrantes varados en tierra a la espera de ser atendidos. El descontrol alcanza tal nivel que en una jornada en la que fueron auxiliados  600 náufragos, 200 inmigrantes irregulares fueron desalojados del muelle de Arguineguín, donde se encontraban hacinadas más de 2.000 personas; en unas carpas previstas para 400. Preguntado el ministro Marlaska por el problema de la inmigración "ilegal", miente sin despeinarse, cuando alega que está controlada y es menor que otros años. 

La presión migratoria no da tregua y en lo que va de año las llegadas irregulares por vía marítima a Canarias se han multiplicado por 11. De los 1.497 «sin papeles» que arribaron por mar hasta sus costas a estas alturas del año en 2019, hemos pasado a los 16.760 registrados por el Ministerio del Interior en su balance de situación hasta el 15 de noviembre del presente ejercicio. Además, este crecimiento exponencial impulsa las cifras de inmigración ilegal en el conjunto nacional, que ya se sitúan un 23,5 por ciento por encima de las del año precedente. Hasta mediados de noviembre, Interior ha registrado la llegada de 33.946 inmigrantes sin papeles a España por cualquier vía, tanto terrestre como marítima. El año pasado a estas alturas eran 27.495. La cifra sigue sin llegar a los niveles de 2018 -55.949 por estas fechas-, provocado por la publicidad del recién elegido presidente, del caso Aquarius; antesala de los saltos violentos en las vallas de Ceuta y Melilla a la par que la presión por vía marítima desbordaba los servicios asistenciales andaluces. 

Zapatero a Sanchez tras el Aquarius.

De aquellos polvos, estos lodos y así la evolución apunta hacia una tendencia preocupante donde la situación sólo es comparable con la crisis de los cayucos de 2006, con el efecto llamada del Gobierno socialista, el de papeles para todos "Rodriguez Zapatero. "Ana Oramas, ha destapado en el Congreso el drama económico y migratorio que viven las islas. "17.000 inmigrantes africanos atrapados" en unas islas que tienen a la mitad de la población activa en paro o en ERTE, en las que están colapsados los servicios de empleo y con el 62% de los jóvenes sin trabajo y sin esperanza. Sin olvidar el radar comprado por el gobierno de Rajoy para luchar contra la piratería y que Sanchez mantiene pudriéndose en un almacén.



En la década 1990 a 2000, el nº de inmigrantes se mantuvo con ligeros aumentos pasando del 1,5% al 2,2% de la población total. La mayoría procedían de países europeos y sudamericanos (datos del INE) y estaban censado, con una población ilegal muy escasa. En ese período el paro se mantuvo en el 15%, con un máximo del 25% en 1993 con Felipe González en la Jefatura de Gobierno. Aznar lo cogió en un 23% y lo rebajó al 15%. En el momento de la llegada de Zapatero al poder, se encuentra un paro del 15% y una población inmigrante del 4% y cuando abandona el gobierno estamos en una población extranjera del 14% y un paro del 22,5%. Evidentemente no vamos a simplificar que los cuatro millones de inmigrantes correspondan directamente con los cuatro millones en que se incrementa el paro, pero no es difícil deducir que las necesidades de vivienda de ese incremento de población fue un combustible que autoalimentó la burbuja económica y luego el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y el gran número de desahucios.


El penúltimo ridículo, se produjo cuando para traer a España a 15 indocumentados del reparto de los ¿rescatados? del Open Arms, que ya no corren peligro de naufragar, pues estaban en un puerto italiano, se envía un barco de la Armada, para colmo denominado Audaz, con 62 personas a bordo entre médicos, oficiales y marinería (48 de tripulación base más 14 de refuerzo médico y policial). El coste superó los 150.000 €, entre combustible, horas extras y complemento por misión. Vaya papelón para un barco de la Armada. Ni Gila lo hubiese superado. Simultáneamente, coincidiendo con la promesa de Marlaska de retirar las concertinas y el buenismo de Sanchez, 100 subsaharianos asaltaron la frontera e hirieron a seis guardias civiles. ¿Efecto llamada?

Ahora el ministro Marlaska, dentro del plan semanal de tapar la última vergüenza, la Ley Celáa, prepara la foto de Sanchez en su próxima visita a Canarias y ha empezado a organizar, campamentos militares para acoger a unos 6.000 de inmigrantes, sumados a los otros tantos en hoteles. Por el momento rechaza la petición de las autoridades canarias de proceder al reparto por el resto de autonomías de los excedentes de inmigrantes que tiene actualmente Canarias. Después de su reunión con su homólogo marroquí, ha descargado las culpas en la Unión Europea y en su ineficaz política migratoria. Mientras Sanchez prepara su nueva aparición, cinematográfica, de Aló Presidente con el plan de reparto de la vacunación contra el Covid 19.


Esta falta de política inmigratoria, la ley Celáa, el intento de control absoluto del Consejo del Poder Judicial, el manejo partidista de la memoria histórica, los presupuestos con los ingresos engordados,..., hacen peligrar las ayudas a fondo perdido de la UE.




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