jueves, 14 de julio de 2016

MEMORIA HISTÓRICA. 16,17, 18 Y 19 DE JULIO DESDE 1195 HASTA 1936

Estamos en una semana de julio, entre el 13 y el 20 a.i., crucial en muchos momentos de nuestra historia y en lugar de analizarlos positivamente, seguimos observando como los ayuntamientos regidos por Podemos y sus mareas, tienen como objetivo preferente cambiar nombres de calles y monumentos que puedan oler a franquistas. Cambios que podrían llevar a algunas meteduras de pata "históricas" y sonadas al confundir hechos con fechas. Se quitó y se repuso una placa conmemorativa del fusilamiento de unos seminaristas; confunden la placa del Comandante Franco (Ramón que la mereció como piloto-comandante del hidro Plus Ultra que fue el 1º en cruzar en Atlántico Sur en ese tipo de avión y que durante la República, fue diputado por ERC)...; calles y plazas que rememoraban con una fecha un acontecimiento memorable, fueron sustituidas por ignorar su origen. Si alguien intenta celebrar el 18 de julio,  rápidamente los del ODIO en los nudillos, les tratarían de fascistas; pero seguramente no lo vean así en Bailén. Es nuevamente la famosa Media Memoria Histórica, pero vamos a ignorar los apelativos y a introducirnos en la historia pasada que ha influido decisivamente en la historia de esta nación nuestra. Empezaremos por una derrota, Alarcos, por la prepotencia de un rey fanfarrón; que a partir de la misma renace como ave Fénix para conseguir la mayor victoria de las armas cristianas sobre las musulmanas en la península; Las Navas de Tolosa. En el mismo entorno y días de julio Castaños y Reding doblegaron las águilas napoleónicas en Bailén. Habían transcurrido 600 años. Otros 13 de julio nos trajeron asesinatos impactantes como el de Calvo Sotelo y el de Miguel Ángel Blanco.

Empezaremos cronológicamente, aunque alteremos ligeramente el orden de los días, con la Batalla de Alarcos, acaecida cerca de Ciudad Real y a los pies del castillo que allí se construía. El rey castellano Alfonso VIII estaba empujando la frontera con Al-Ándalus, acababa de tomar Cuenca y ante el peligro que representaba para su permanencia, los reyes de Sevilla y Granada llamaron en su auxilio al poderoso ejército almohade del rey Yusuf II.
Mapa de la batalla
 Los dos ejércitos se encontraban enfrentados el 18 de julio de 1195, pero Yusuf no atacó hasta el día siguiente, para terminar de recibir refuerzos, Mientras tanto, Alfonso VIII confiado en la superioridad de su caballería pesada, el mismo error que cometería ejército francés en Agincourt frente a los ingleses en 1415, aceptó el reto en lugar de retirarse hacia Toledo para unirse con los reyes de León Alfonso IX y Sancho VII de Navarra que acudían en su auxilio.  Tras varias cargas exitosas del ejército castellano, terminó derrotado por la masa de arqueros e infantería almohade. Los supervivientes se refugiaron en Toledo; perdiendo numerosas plazas y retrocediendo la frontera más de cien km.

Se perdieron hombres y esfuerzos y durante años los almohades se enseñorearon del valle del Tajo y Extremadura pero al fin Alfonso VIII pudo recuperarse y devolver el golpe. Como consecuencia de la derrota en Alarcos que pone en peligro el avance cristiano en la península, consigue del Papa Inocencio III que declare Bula de Cruzada y a ella acudieron los reyes de Navarra, Sancho VII el fuerte y Aragón, Pedro II, el señor de Vizcaya Diego López de Haro y miles de cruzados de toda Europa. Se reúnen en Toledo en junio de 1212 e inician su avance hacia Despeñaperros. En el camino los cruzados toman varias fortalezas y pasan a cuchillo a sus ocupantes, que se habían rendido, por los que Alfonso VIII se enfrenta a ellos para que se respete la vida de los que se entreguen, motivo por el que gran parte de los cruzados europeos se dan media vuelta (han ido a matar sarracenos y no a firmar treguas). A pesar de esta importante pérdida, el ejército cristiano sigue adelante y gracias a un pastor cruza Despeñaperros fuera del alcance almohade que cerraba los pasos conocidos.

El 16 de julio de 1212 (casi 17 años después de Alarcos) comenzó el desigual combate entre 70.000 cristianos y 100.000 musulmanes (principalmente almohades) en las Navas de Tolosa, pedanía de La Carolina, con el asalto de la caballería pesada dirigida por López de Haro, que causo grandes pérdidas entre los almohades de Al-Nasir (Miramamolín) pero la infantería musulmana se recuperó y cuando la batalla estaba indecisa se produjo la carga de los tres reyes y la famosa rotura de las cadenas que defendían la tienda de Al-Nasir, a cargo del rey navarro que en recuerdo de esta victoria las incorporó a su escudo.
Famoso cuadro del fragor de la batalla Las Navas de Tolosa
Al-Nasir nunca se repuso del desastre de las Navas y el ejército almohade dejó de existir como fuerza de combate. Alfonso VIII de Castilla extendió sus conquistas por Andalucía consolidando su frontera sur . Murió a los dos años ( 1214) escasos de la victoria. Pedro II de Aragón, murió al año siguiente(1213) en la batalla de Muret, combatiendo a don Simón de Monfort, que estaba al frente de los cruzados que Inocencio III envió contra los herejes cátaros. Sancho VII el Fuerte de Navarra sobrevivió veintidós años a la batalla.  La Reconquista pudo haberse terminado cien años antes si las luchas intestinas entre los reinos cristianos no hubieran inutilizado esta gran victoria. Fernando III toma Córdoba en 1236, Jaén diez años después, Murcia en 1243 y Sevilla en noviembre de 1248. Por la otra potencia (Aragón), Jaime I entraba en Valencia en 1238. La unión hace la fuerza y la división y luchas internas llevan al fracaso.

Dando un salto de 600 años, a finales de junio del año 1808, tras sofocar el levantamiento de Madrid, un ejército francés, sale de Madrid  al mando de Dupont; se dirigía a Cádiz a rescatar a la escuadra del almirante francés Rossilly, bloqueado por la escuadra inglesa. La escuadra framcesa contaba con 5 navíos de línea y una fragata en la bahía de Cádiz desde la batalla de Trafalgar en  octubre de 1805. Enterados de dicho movimiento se organiza el ejército de Andalucía, con bastante tropas irregulares, para cerrarle el paso; lo componen las Divisiones Reding y Coupigny bajo las órdenes del general Francisco Javier Castaños; participó el que mas tarde sería general San Martín, El Libertador de Argentina. Rossilly se rinde al almirante español Ruiz de Apodaca el 14 de junio. A pesar de que el objetivo ya no podía cumplirse, el ejército francés siguió adelante. En su avance los franceses mantienen escaramuzas con guerrilleros y hacen frente a un levantamiento en Valdepeñas, una vez neutralizado descienden por Despeñaperros y después de varios avances y amagos , se encuentran parte de las fuerzas el 16 y empieza la batalla con asaltos y combates parciales hasta que el 18 de julio de 1808, de madrugada, comenzó la batalla en el entorno de Bailén

Dupont se rinde en Bailén a Castaños
Fue un combate de movimientos con enfrentamientos parciales en que los franceses de Dupont fueron superados por los españoles de Reding y Castaños. Toma y abandono de la Carolina y enfrentamientos en las alturas próximas a Bailen que terminaron después de cinco ataques, al final del día, con la rendición de 17.000 soldados franceses y todos sus mandos. El ejército francés constaba de 20.000 soldados, aunque en combate solo entraron la mitad de ellos, frente a unos 25.000 españoles. Los franceses tuvieron 3000 muertos frente a 300 españoles. Castaños manejó mejor a sus tropas que siempre alcanzaron ventaja numérica y artillera. Supuso la primera derrota de la historia del ejército del águila imperial de Napoleón y la implicación del mismo en la guerra. A final de año Napoleón al frente de un poderoso ejército había derrotado a las tropas regulares españolas y solo Cádiz estaba fuera de su control. En España llegaron a estar destacados 300.000 soldados franceses que Napoleón habría necesitado en otros frentes. Su intervención con afán de conquista fue un grave error, otro que menospreció al enemigo, que junto con la invasión de Rusia, le llevaron a la derrota final. En Waterloo  el fin de Napoleón era independiente del resultado.

Llegamos así a nuestro reciente julio de 1936, donde estalla el golpe militar que se estaba preparando desde marzo. Las dudas sobre la legalidad de los resultados de las elecciones de febrero, con acusaciones de pucherazos efectuados por parte del Frente Popular, llevaron a presentar la dimisión al Presidente del Consejo de Ministros (Portela Valladares) y a numerosos gobernadores. Ante esta situación hubo presiones sobre el Presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora para que se repitieran las elecciones y ante la negativa de este, comenzaron las reuniones en marzo y en las que participaban los generales Emilio Mola, Orgaz, Yoldi, Fanjúl, Franco, Saliquet, Ponte y coroneles como Varela y Galarza para preparar un golpe de estado si el Gobierno era incapaz de controlar la calle y ponía en riesgo la unidad de España. Posteriormente se unieron Cabanellas y Queipo de Llano; entre otros. Al gobierno le llega información y controla a una lista de 500 implicados pero actúa de forma timorata y con destierros poco acertados como Goded a Baleares y a Franco a Canarias para alejarlos del foco de la rebelión; pero facilitando un jefe indiscutible y querido por el ejército de África. También hay que valorara que varios jefes en puestos estratégicos le fallaron al gobierno: el republicano Aranda en Oviedo, (en 1943 llegó a preparar un golpe contra Franco); el republicano y masón Queipo de Llano (golpista contra la monarquía en diciembre de 1930), director de los fiables carabineros y lo mismo el viejo Cabanellas (republicano electo y masón)

Los organizadores, conscientes de su debilidad en Madrid y Barcelona y pensando en reducir los puntos en que no triunfen, compran aviones en Italia mediante monárquicos como Pedro Sainz Rodríguez con el aval de los March. Inicialmente no cuentan con el principal partido de la oposición la CEDA pero sí con los 20.000 carlistas encuadrados. Botín contrata, entre el 6 y el 9 de julio, un Dragón Rapide, pues no encuentra un hidroavión, para volar con pasajeros neutrales hasta Canarias y favorecer el traslado de Franco a Tetuán/Ceuta para encabezar el ejército de Marruecos. Tras varios incidentes, con conocimiento del gobierno, llega a su objetivo. Mientras, Calvo Sotelo ha sido asesinado, el 13, por fuerzas del orden público y los golpistas se animan a dar el paso decisivo, incluido el dubitativo Franco.
De Havilland D.H.89 Dragón Rapide
 Franco, confirmando su buena suerte o baraka, aprovecha la inesperada muerte del General Balmes, al limpiar su arma, para acudir a su entierro y despistar a sus vigilantes. El 18 con las Islas controladas y asegurada su familia, inicia su traslado, llegando el 19 de madrugada a Tetuán, donde no aterriza hasta que da un par de pasadas e identifica al rubio Sáez de Buruaga.

El 17 de julio, los rebeldes han triunfado en Marruecos, el 18 en Canarias y en Sevilla ciudad. El 19 al levantamiento de Queipo en Sevilla, conseguido con alocuciones y paseando en camiones a 100 regulares y otros tantos soldados; le siguen en Andalucía las autoridades militares y políticas de Córdoba y Cádiz; el día 20 se alzan  Granada y Almería. Fracasa el 18 en Málaga y Jaén. En Zaragoza , la capital de la CNT, se alza con gran facilidad la 5ª división al mando de Cabanellas, un general masón y republicano; le siguen   las guarniciones de la 5ª división de Calatayud, Jaca y Soria.  La  7ª división, con sede en Valladolid ,se suma al alzamiento y también le siguen las guarniciones de  Salamanca, Segovia, Zamora, Cáceres, Segovia y parte de Ávila. También se suma la 6ª división con sede en Burgos.

Al mediodía del 19 de julio parecía que el golpe iba a triunfar en toda España, porque donde se había producido había triunfado. Pero la situación cambia el mismo 19 cuando tienen lugar los sonados fracasos del general Fanjul, sin mando de tropa y por tanto sin ascendiente sobre los jefes reales, en Madrid, se encierra en el Cuartel de la Montaña y ahí cava su tumba y la del golpe, y del general Goded en Barcelona, por la resistencia de los anarquistas y  de la Guardia Civil bajo el mando del Coronel Escobar,  puesta a las órdenes del Gobierno y de la Generalitat.

La división entre sublevados y fieles a la República en 20 de julio del 36

El fracaso del levantamiento en Madrid , gracias a que se arma a los sindicalistas, tiene como consecuencia el inmediato fracaso en Guadalajara, Badajoz, Ciudad Real y en Toledo; excepto el bastión del Alcázar. De Madrid salen columnas hacia las sierras y evitan la llegada de las columnas que Mola había enviado hacia Madrid. 

Así , el 20 de julio, lo que iba a ser un golpe de estado o asonada al estilo del S.XIX y principios del XX, se convirtió en una guerra civil por la situación de empate que se había producido. El gobierno también fracasó al suponer que podría controlar el golpe, como había hecho en el verano del 32 con el de Sanjurjo.  Empezaba la gran matanza que no se había producido en los numerosos golpes militares de los 100 años anteriores. 

Recientemente, hace "solo"19 años, otro 13 de julio nos trajo el asesinato del concejal de Érmua: Miguel Ángel Blanco que estuvo a punto de torcer la historia independentista del País Vasco y que recogía en mi anterior artículo:

https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=9159198934357997440#editor/target=post;postID=8955370389421266718;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=3;src=link

No hay comentarios:

Publicar un comentario