miércoles, 1 de noviembre de 2017

CENTENARIO DE LA BATALLA DE BEERSEBA. LA CABALLERÍA A LA CARGA

El pasado 31 de octubre, se cumplieron 100 años de la importante batalla de Beerseba, durante la 1ª G.M; pero no debemos olvidar que justo 400 años antes, otro 31 de octubre de 1517, Martín Lutero, entonces un oscuro académico alemán, presentó públicamente unas denuncias sobre la venta de indulgencias, un medio popular con el que los cristianos piadosos podían hacer una contribución financiera a la Iglesia a cambio de la esperanza de que se les perdonasen sus pecados en el más allá. Lutero entendía que ese dinero era usado para enriquecer a unos pocos, en contra del espíritu y el voto de pobreza, de las órdenes religiosas. Fue el inicio de disputas teológicas, de gran difusión gracias a la imprenta recién inventada y al cabo de unos pocos años, era el escritor más publicado de la historia de la Cristiandad. Cuando murió en 1546, la Iglesia estaba dividida entre distintas confesiones, la protestante y la católica, que llenaron de sangre con guerras de religión los siglos XV a XVII, además de persecuciones inquisitoriales a las personas; con consecuencias que seguimos padeciendo hoy en día. Pero esto es sobradamente conocido por todos y sobre lo que han corrido ríos de tinta y poco podría añadir. Es muy distinto lo que me ha llevado a escribir sobre la poco conocida batalla de Beerseba, ciudad situada a 110 km al sur de Tel Aviv en pleno desierto del Neguev; con su famosa carga de caballería.

Los héroes de la inesperada carga, que sorprendió a los soldados turcos y sus asesores alemanes, fueron los diggers, la Caballería Ligera Australiana comandada por el general William Gran que, en aquella ocasión, en lugar de actuar como la infantería a caballo que eran (desmontaban cerca del enemigo y actuaban como infantería), pasaron al galope sobre las trincheras enemigas con los fusiles a la espalda y blandiendo sus bayonetas a modo de espadas.
Celebración del centenario en Beerseba
Según las crónicas de la época, fueron 800 jinetes contra más de 4.000 hombres armados con fusiles que los esperaban parapetados tras 60 ametralladoras y 28 cañones. Esta victoria abrió las puertas a la conquista de Jerusalén y Damasco y facilitó la entrada triunfal del general británico Edmund Allenby en la historia de Oriente Medio. Este general se dio  conocer al público con la famosa película Lawrence de Arabia. Nuestra batalla de Beerseba sirvió como tema para la película Jinetes de Leyenda.
Jinetes de leyenda, 1987
Esta batalla es considerada, por los ingleses y australianos, como la última carga de caballería, victoriosa, en la guerra moderna;  pues la carga de la caballería polaca contra los panzer alemanes en septiembre de 1939 no fue tal y desde luego terminó en derrota. Este comentario del artículo de El País no es cierto pues olvida una carga, igualmente exitosa, en nuestra guerra civil, la ofensiva del Alfambra en febrero de 1938. En esta ofensiva desempeñó una gran labor de ruptura y envolvimiento la División de Caballería del general (realmente coronel) Monasterio; con seis regimientos a caballo, cada uno con cuatro escuadrones de sables y uno de ametralladoras; en conjunto una masa de más de 3.000 hombres. 




Esta ofensiva, por el norte de Teruel, fue el inicio de la reacción del ejército franquista a la toma de Teruel por el ejército popular el 7 de enero y se inició el 5 de febrero por una fuerza atacante de 100.000 hombres, incluidos los de la 1ª División de caballería. El frente estaba defendido por menos de la mitad de soldados republicanos pues después de la toma de Teruel, se retiraron las fuerzas del ejército de maniobra. En este primer empujón, el frente se dislocó y la caballería llegó el 8 de febrero al río Alfambra y así quedó abierta la herida por donde posteriormente se recuperaría Teruel por las tropas de Franco. Se hicieron más de 7.000 prisioneros, de los cuales se debieron casi la mitad a la caballería.
Equipamiento de la caballería de la 1ª División de Monasterio
Los ingleses y australianos tan amigos de engrandecer su historia y nosotros incapaces de enaltecer nuestra historia; aunque desgraciadamente esta batalla tuvo como principales oponentes a españoles, lo cual le añade más valor a la carga que se realizó contra soldados tan españoles como los atacantes; soldados aguerridos y que un mes antes habían sido los vencedores de su ofensiva sobre Teruel; única capital de provincia ganada por el ejército republicano después del levantamiento de julio del 36.

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