No será el único gobierno ni el único personaje en emplear las técnicas sucias que la revolución digital pone al alcance de los consultores especializados, pero sí el que por su posición de ventaja y su capacidad de iniciativa tiene más capacidad de hacer daño. Así ha vuelto a soltar sus risotadas ofensivas en el último mitin de las elecciones aragonesas. Una falta de respeto, aplaudida por sus borregos electores; además de una mentira agrandada por la ignorancia. El primer español, con la suficiente dignidad, que no quiso ser presidente fue Felipe Gonzalez tras las generales de 1996, en las que perdió frente a Aznar por idéntico resultado que Sanchez en 2023, pero no quiso acudir a los 21 diputados de IU; respetando la lista más votada. Claro que comparar a Gonzalez con Sánchez, es una boutade.
![]() Risotadas en el Congreso en nov.2023 y enlace al mitin de la campaña de Aragón |
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Sánchez, siguiendo la senda marcada por Zapatero con la ley de Desmemoria y agitar la tensión, ha conseguido su objetivo de construir un muro entre españoles y hacer lo que sea, loque sea, para que media España no llegue a ver a sus representantes en el poder. Y eso en el supuesto de que Pedro no decida provocar una crisis de Estado que abra en canal las instituciones, estire la polarización al máximo y ponga el tablero electoral boca abajo. Como ha escrito el colega Ignacio Varela, lo más peligroso del sanchismo aún no ha llegado y de manera simultánea vemos su desprecio a sus oponentes y la penúltima humillación a las víctimas de terrorismo y por ende al resto de españoles, gracias a la consejera socialista del gobierno vasco, con la concesión de un régimen de semilibertad para el exjefe militar de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias 'Txeroki', que podrá abandonar la prisión de Martutene (Guipúzcoa) para trabajar de lunes a viernes, tras cumplir 17 años de los 400 a que había sido condenado. Y el año próximo, libertad total con un 5% de su condena cumplida.
En varios de mis últimos artículos compruebo, cómo mi poco afecto hacia los nacionalismos periféricos, que ya van demostrando su desapego y odio al resto de españoles. He llegado a decir que la solución pasa por alejar a los miembros gangrenados para salvar al resto del cuerpo antes de que la contaminación sea irreversible. En un debate de la campaña aragonesa, escuché al aspirante a presidente, Azcón, garantizar que con él como presidente no habrá trasvase del Ebro a las zonas necesitadas, que con la que está callendo, siguen siendo la cuenca del Jucar y del Segura. El PHN, que aprobó Aznar, ahora no sería posible, sin olvidar la insistencia de Page para rebajar el agua a trasvasar desde el Tajo.
Las últimas manifestaciones por el colapso de Rodalies, terminaron con la quema de la bandera española en la plaza de Urquinaona; que ha terminado en la plaza Sant Jaume tras empezarla frente al monumento de Rafael Casanova; volviendo a la añoranza de la guerra de secesión. Por ejemplo, el jueves la dirigente independentista de Alianza Catalana, Silvia Orriols, dejó escrito en X, la antigua red Twitter, que «si me preguntan si odio a España, digo que sí, sin dudar». En realidad, ya lo sabíamos, pero merece que nos hagamos al menos dos preguntas: ¿acaso ese sentimiento de animadversión y tirria hacia los españoles no lo comparten también Junqueras, Rufián, Puigdemont, Míriam Nogueras, toda la saga Pujol, patriarca incluido, y hasta es posible que un buen número de líderes del PSC?
¿De dónde ha podido brotar un sentimiento tan tóxico que evidencia la fragilidad de quien odia y la mirada estrecha con que observan a los demás?Ese sentimiento ha sido regado con mensajes de inquina y hostilidad hacia lo común, hacia el resto de España, y hoy vivimos una anomalía que no se da en ningún otro país de nuestro entorno. Esa malquerencia creó una banda terrorista que produjo medio siglo de dolor, muerte y terror, y ahora un movimiento xenófobo, más medieval que moderno, que contamina y desprecia todo cuanto ignora y todo cuanto toca El salto de los antiguos nacionalismos periféricos hacia un separatismo rupturista desintegra el equilibrio del Estado, cuya descentralización orgánica ha devenido en un proceso interminable de chantajes insolidarios.
Terminaba el artículo de nuestros últimos 200 años, con el siguiente resumen:
Resumiendo: mientras que una región, Cataluña, ha intentado reiteradamente separarse, sin excluir la violencia, del resto de españoles desde al menos 300 años y los odian y desprecian desde el Compromiso de Caspe, 1412, el resto ha forjado un Estado compacto desde hace 500 años; tras las guerras de los Comuneros y Germanías; con la irrupción del otro separatista periférico; muy activo en las guerras carlistas del Siglo XIX y posteriormente secesionista; empleando el terrorismo contra el resto de ciudadanos de España; especialmnete en la actual Democracia y Estado de las Autonomías.. Cuando tienes un tumor o se gangrena una extremidad, si no consigues curarte no tienes más solución que extirparlo y arrojarlo lejos de tí.
Sánchez también odia España, como ha dicho Elon Musk en respuesta a las proclamas sanchistas desde Dubai. En ese mismo sentido se pronunciaba Jake Wallis Simons el jueves pasado en una columna de opinión en el diario londinense The Daily Telegraph, en la que afirmaba que «España padece hoy el peor gobierno de toda Europa y se ha convertido en un Estado paria de extrema izquierda».Es descorazonador pensar que el Gobierno de España odia a la propia España.
| Nada funciona: ni el ferrocarril, ni las carreteras ni la red eléctrica, ni el gobierno. |
https://elcriticonhistorico.blogspot.com/2026/02/al-torero-sanchez-le-sobra-soberbia-y.html
Cuanto más tarde Sánchez en salir de la Moncloa, más inmanejable se presenta el futuro para el gobierno que le sustituya pues muchas de las cesiones son dificilmente reversible y los odios y desigualdades crecerán; mal vamos. Sánchez morirá matando, arrasándolo todo y pienso en dos opciones: la 1ª, proponiendo unas elecciones en las que reclame para sí una mayoría constituyente que avance hacia el Estado federal y una república plurinacional, es decir, para acabar con la Constitución y la monarquía. Para ello cuentan con la ayuda del bloque de ruptura. La 2ª azuzando a que la violencia ocupe las calles y sirva de excusa para no convocar elecciones. Falta mucho por ver y será inolvidable pues sus consecuencias nos dañarán durante muchos años; sin pensar en opciones, no tan lejanas, que aún colean. «Sánchez va a intentar salir de esta crisis provocando otra mayor: la crisis constitucional»



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