lunes, 6 de febrero de 2017

BATALLA DEL JARAMA, Y UN HOMENAJE A PLATOFINO

Nos encontramos en el 80 aniversario de la batalla del Jarama, la más interesante de nuestra última guerra civil. Hubo otras con mayores efectivos pero en ninguna, según los historiadores, se dieron las circunstancias que en esta. Hasta ese momento la guerra había sido llevada por columnas que más bien recordaban a la guerra de Marruecos que a una guerra moderna y eso fue la batalla que ahora rememoramos: la 1ª batalla de la guerra moderna que abría las puertas a las de la IIª G.M. Por primera vez en España se iban a enfrentar fuerzas de infantería acompañadas de artillería,  carros de combate y aviación de bombardeo y caza (para apoyo inmediato a las tropas de infantería y defensa de las mismas del ataque de las fuerzas acorazadas). También jugó, un papel importante la caballería nacional que al mando del coronel Cebollino protagonizaron las últimas cargas de jinetes frente a tropas que no huían. También se considera como la única batalla en la que hay un equilibrio de fuerzas y en la que el joven ejército popular alcanza su máxima eficacia con fe en la victoria y lleva a cabo poderosos y furiosos contraataque en defensa de posiciones que no da por perdidas fácilmente. En el lado humano, para mí tiene importancia y así aparece en el encabezamiento, la pérdida del marido de mi "tía Irene". Efectivamente el día 17, en uno de los ataques al Pingarrón, es herido de metralla en el pecho Domingo Manzanero, alias Platofino, muriendo al día siguiente en el Hospital general, fue enterrado con sus compañeros en una fosa común en el cementerio de la Almudena, donde reposó hasta que los restos fueron exhumados y trasladados; bastantes años después de la guerra.

El recuerdo para Domingo Manzanero, vecino de Villa de D. Fadrique, fallecido en esta batalla junto a otros cuatro paisanos; me viene a la memoria como marido que era de "la tía Irene", como la llamábamos cariñosamente. Por mi edad no llegué a conocer a Platofino pero si a su mujer, Irene, e hijos, Pedro e Irene. No era mi tía carnal pero siempre la quise como si lo fuese y pasaba más tiempo en su casa que en la mía. Trabajó en mi casa para suplir la falta económica de su marido muerto, defendiendo como voluntario a la República. Irenilla, su hija, tenía casi 3 años cuando su padre falleció y cuando tuvo edad suficiente, fue niñera y amiga de mi hermana mayor; a la que sacaba 10 años. Platofino era agricultor, afiliado al PCE y fue voluntario a la guerra, con 38 años, a defender sus ideas. Cuando herido era trasladado a retaguardia por un compañero de su escuadra, le entregó su reloj para que lo hiciera llegar a su mujer.  Gran parte de mis recuerdos de infancia están ligados a la tía Irene y entre ellos la higuera del patio de su casa. Años más tarde vinieron a vivir a Madrid, donde Irenilla y su marido me sacaban del internado para comer con ellos y  ver películas del mau-mau en el cine del alto del paseo de Extremadura; aún me emociono recordando. Con ellos conocí Canarias y aprendí tantas cosas..., pero entre ellas nunca la Mala Memoria Histórica con que ahora nos envenenan el recuerdo. Uno de los últimos trabajos de punto ganchillo de la tía Irene fue ropa interior para mi hija.

Volvamos a la batalla, que el historiador y catedrático Ángel Bahamonde califica de La Batalla que cambió la guerra; en el prólogo del tomo 10 de la Guerra Civil mes a mes, editado por Unidad Editorial, S.A. en 2005:
" La ofensiva del Jarama representa el tercer gran intento de asalto a Madrid, esta vez desde el sur y puede ser considerada como la primera batalla moderna de la Guerra Civil española, tanto desde el punto de vista conceptual como tecnológico y político. Bien aprovisionados (al final incluyo datos al respecto), nacionales y republicanos desplegaron una tecnología militar que denotaba un asalto cualitativo en el curso de la guerra (...) demostrando que iba a ser una guerra de larga duración, cuyo desenlace tendría lugar lejos de la capital "

Portada del libro 10 de la G.C. mes a mes

Para el militar e historiador, José Manuel Martínez Bande, esta batalla presenta el cenit del Ejército Popular y así lo refleja en su artículo "La república Contraataca, la batalla del Jarama ", que forma parte del Extra nº 1 de Historia y Vida (1974); libro/revista de cabecera al que he acudido en numerosas ocasiones desde que lo compré hace 43 años.
"Ambos contendientes han pagado un terrible tributo de sangre pero el viejo ejército es un árbol de hondísimas raíces, capaz de resistir heladas y sequías; en cambio el Ejército Popular es un tierno arbolillo, sin historia, sin ayer, levantado sobre falsos cimientos que tratan de hacer hoy blanco lo que ayer era negro, exaltando las virtudes de la disciplina y espíritu de sacrificio del que antes hacían mofa. En los ataques y contraataques, se desgastaron las mejores unidades de choque de que dispuso el Ejército popular en toda la guerra. En otras batallas lucharían, resistirían pero no volverían a tener espíritu de victoria y empuje ganador de que hicieron gala en esta batalla".
Esta batalla comienza el 6 de febrero y pilla por sorpresa al bando republicano que planeaba otra ofensiva y estaba dilucidando como repartir el mando entre Miaja (responsable de la defensa de Madrid) y Pozas (jefe del ejército del centro). El general Orgaz inicia la ofensiva con cinco brigadas, de las cuales el peso principal recae en las tres centrales que avanzan satisfactoriamente hasta el día 11, en que acaba esta primera fase y que sitúa a las tropas franquistas delante de los puentes del Jarama. Simultáneamente se está desarrollando la ofensiva italo-española sobre Málaga que lleva a la ocupación de esta ciudad y su puerto el día 8.

Movimientos 1ª y 2ª fase 6 al 17 febrero
Ataques y contraataques 3ª fase del 17 al 25
                                                                                             
La 2ª fase de la batalla comienza en la noche del 11, cuando los hombres del Tabor de Ifni, al mando del comandante Molero, cruzan el puente de Pindoque protegidos por la oscuridad y atacan con bombas de mano y machetes a los defensores, una compañía del batallón André Marty, de la que solo sobreviven cuatro soldados; pero alguno acciona un detonador y parte del puente queda dañado. Aún así los tres regimientos de caballería logran cruzar, con bajas por la artillería republicana, y se lanzan a la carga por el vértice Pajares. Mientras tanto Mena y Modesto han recibido fuerzas equivalente a 8 brigadas que comienzan por fijar y parar el avance franquista; con la ayuda de los tanques de Pavlov. El 15 es el general Miaja quien se hace cargo de todas las tropas republicanas que no dejan de aumentar al sacar varias brigadas de la defensa de Madrid.

Cuando comienza la 3ª fase, los nacionales controlan el vértice del Pingarrón y la próxima Colina del suicidio. También han alcanzado el vértice de Pajares pero no consiguen cortar y mantener la carretera de valencia y a recuperar estos terrenos se lanzan los republicanos a partir del día 17; con apoyo de los T-26 y la aviación. Son los momentos cruciales que terminan el 23/25 por agotamiento de los combatientes, hay una compañía de regulares con un 80% de bajas e igual en el bando contrario, con 986 bajas solo en el día 23.

Hubo posiciones que cambiaron de manos hasta 14 veces y tan sólo la pugna por el control de apenas 15 kilómetros de terreno entre los puentes de Pindoque y de Arganda, que separaban las primeras líneas de ambas vanguardias, se cobró hasta 5.000 bajas entre ambos ejércitos contendientes. El número total de bajas, de los 40.000 partícipes, se ha cifrado en unas 16.000 (6500 nacionales y 9500 republicanos). Como muestra de la dureza de los combates, 400 voluntarios estadounidenses, británicos, polacos y franceses, perdieron la vida en apenas unas horas en la Colina del suicidio y el Cerro Pingarrón. Sobre los encinares y las laderas sembradas de olivos de las lomas que jalonan su paisaje, hoy, aún, se yerguen decenas de hitos pulverizados que fueron testigos de aquella batalla.

Aquí murieron miles de Platofinos, luchando por su idea de una República ilusionante y una vida mejor para ellos y sus familias. Creían en la victoria y tenían fe en que su esfuerzo y sacrificio les llevaría a alcanzarla aunque fuese a costa de su vida. Platofino fue voluntario, con una edad avanzada y dejando atrás dos hijos pequeños. La República no volvió a concentrar tanta voluntad y deseo de victoria. Pocos meses después, en el mismo pueblo "la Rusia chica" eran asesinados a tiros una madre y su hijo porque ella se negaba a que lo movilizasen sin corresponderle su quinta. En otras batallas: Brunete, Belchite, Teruel, El Ebro, los republicanos rompían el frente y se atrincheraban a la espera del contraataque nacional pero ya no había fe en la victoria ni energía para defender y contraatacar. El Jarama acabó con lo mejor del joven Ejército Popular. 
Comparación de los tanques ligeros de la Guerra Civil Española
PesoArmamentoMuniciónAutonomía por carreteraBlindaje
T-269,4 tCañón de 45 mm122175 km7–16 mm
Panzer I5,4 t2× ametralladoras MG 13 de 7,92 mm2.250200 km7–13 mm
CV.333,15 tAmetralladora de 6,5 mm
o de 8 mm
3.200 (8 mm)
o 3.800 (6,5 mm)
125 km5–15 mm
CV.352,3 tAmetralladora de 8 mm3.200125 km5–13,5 mm
Durante esta fase de la guerra y prácticamente hasta el final, los tanques rusos, T 26, superaron ampliamente a los carros alemanes e italianos; mas numerosos pero peor armados. Pesaban menos de la mitad que el T 26 y solo llevaban ametralladoras, frente al cañón de 37 mm del tanque ruso.
T-26

    CV 33
Panzer I


                                                                               Igualmente en aviación los I-15 (300 uds) y sobre todo el I-16 superaban a los biplanos alemanes Heinkel-51 (80 uds) e italianos CR 32 (400 uds). Solo el M-109 (60 uds) era superior al I-16 (300 uds). En artillería las piezas eran similares y solo en cañones antiaéreos los nacionales superaban con los famosos 88 a sus oponentes. También el Heinkel 111 de bombardeo era mejor que los Tupolev rusos. En ametralladoras usaban similares, si bien el ejército franquista las tenía más homogeneizadas pues la República se suministraba de Rusia y de donde podía.








9 comentarios:

  1. Muy ilustrativo y bien narrado, me ha gustado aunque no he entendido muy bien lo de la comparacion de las armas

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  2. El comparativo de armas es para justificar como en el Jarama el ejército popular no era inferior en armamento al franquista.

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  3. Es importante no olvidar el vínculo humano a la contienda, aunque acrecienta el sufrimiento, constituye también un homenaje a los verdaderos artífices del descomunal desacierto de tan errática contienda.

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  4. Gracias a Pedro por tú homenaje a mi abuelo Platifino. Un saludo

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  5. Gracias a Pedro, por tu homenaje a mi abuelo Platofino y el cariño que tienes a mi familia. Saludos

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  6. Me ha encantado! El recuerdo para mi abuela vieja o la tia Irene como aqui la llaman, y para mi bisabuelo, que murio defendiendo sus ideales y es que no hay muerte mas honrosa q esa... Y como dice mi abuela Irene, si él hubiese nacido mil meces, mil veces lo hubiese hecho con el puño en alto!

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  7. El Messer tenía potencial de desarrollo, el modelo con que el fabricante pretendió sustituirlo ya era un avión a reacción con el que el 109 coexixtió hasta 1945 en Alemania. En España permaneció en servicio hasta 1969, con modelos avanzados construidos con licencia en Sevilla. Por el contrario el modelo ruso I 16 no tenía posibilidades de desarrollo posterior, y en la guerra contra Alemania quedó relegado a 4ª línea, sustituido por otros cazas mucho mejores, algunos extranjeros, pero sobre todo rusos...la era de los Yak y Mig había llegado.

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