Nos encontramos en plena vorágine de desconcierto político, a punto de vender la Constitución del 78 por un plato de lentejas; reflejado ironica y casualmente en una esquina de dos calles en Madrid: Calle de la amnistía que lleva a la calle de la independencia pero con una señal de prohibido el paso, para los buenos entendedores.
Efectivamente después de un siglo, las palabras del maestro cobran vigencia, estamos con una deformación grotesca de la realidad y volvemos a enfangarnos en los enfrentamientos y en la mentira que tantos desgobiernos nos ha traído. Se falta a la verdad, se miente sin pudor y lo que se decía ayer se cambia como si tratarse de los principios de Groucho Marx. Se distorsiona la realidad con frases vacías sobre regeneración y progresismo en la idea de mostrar superioridad intelectual para impresionar a los votantes y en conclusión volvemos atrás sin haber aprendido nada. Ahora lo moderno es el multipartido y lo antiguo y casposos es el bipartidismo, del que emergen figuras como Gonzalez y Guerra para avisarnos del abismo al que nos llevan. El egoísmo más absoluto impera frente a la búsqueda del bien común, las dos Españas se nos aparecen nuevamente.
Me viene a la memoria, como resumen, una película "Cabaret" que refleja muy la farsa, la avaricia por el dinero con su canción "Money Money", el poder a cualquier precio reflejado en la frase de los barones socialistas de Galicia y Aragón: "haz lo que tengas que hacer, Pedro". La justificación más desvergonzada del fin justifica los medios. En nuestro caso los actores representados serían la Ministra Yolanda Diaz y el golpista prófugo Puigdemont. Mayor esperpento ante Europa, no cabe.
Da un poco de esperanza la señal de prohibido
ResponderEliminarEfectivamente, las coincidencias las carga el diablo o el ángel de la guarda.
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