Cuando nos referimos a las infraestructuras hidráulicas estamos mayormente pensando en las presas y soslayamos abastecimientos, saneamiento, depuración bombeos, etc. Pues bien, estas semanas no paramos de ver a especialistas en presas que nos ponen los pelos de punta con el riesgo en que se encuentran muchas de ellas. Me animo a escribir este artículo porque en mi vida profesional como Ingeniero de Caminos, he construido cuatro grandes presas como Jefe de Obra, naturalmente con la ayuda de muchos trabajadores, técnicos y medios auxiliares, como plantas de hormigón, gruas, camiones y demás medios auxiliares.
Como hemos leido y oido, España cuenta con más de 1.200 grandes presas, la mayoría construidas entre 1960 y 1990; situándose como el primer país de la Unión Europea y el quinto del mundo en número de estas infraestructuras. En total, se estima que existen alrededor de 2.400 presas en el país, incluyendo las de menor tamaño, siendo esenciales para el abastecimiento, riego y energía eléctrica; producción de electricidad muy importante, limpia y que con las centrales reversibles pueden servir como grandes baterias de acumulación de electricidad y capaces de dar satisfacción inmediata a las variaciones de demanda, especialmente importante cuando nos acercamos a una progresiva sustitución de los coches con motores de combustible fósiles por otros enchufables. España cuenta con aproximadamente 21 centrales de este tipo, destacando el complejo Cortes-La Muela (Valencia), la mayor hidroeléctrica de bombeo de Europa. Otros ejemplos son Villarino (Zamora/Salamanca) y el futuro proyecto Salto de Chira (Gran Canaria).
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| Bombear y turbinar |
Las centrales hidroeléctricas realizan una transformación de energía hidráulica a energía eléctrica. Este proceso se lleva a cabo mediante la utilización de la energía potencial del agua almacenada en altura, que al caer por efecto de la gravedad y pasar por las turbinas, se convierte en energía mecánica. Las turbinas están conectadas a un generador que transforma esta energía mecánica en energía eléctrica, que puede ser distribuida a la red eléctrica.
En el caso de las centrales hidroeléctricas reversibles, este proceso puede invertirse. Es decir, en momentos de baja demanda eléctrica, estas centrales utilizan la energía eléctrica sobrante para bombear agua desde un embalse inferior a uno superior, almacenándola y aumentando así su energía potencial. De esta forma, la central actúa como un enorme sistema de almacenamiento de energía, que puede liberarse nuevamente en forma de electricidad cuando la demanda lo requiera. Teniendo en cuenta que España dispone de 1200 grandes presas y solo 21 tienen instalada esta solución, vemos que hay campo para aumentar esta producción de energía. Cuando se necesita una punta, se turbina mayor volumen de agua y cuando la electricidad es más barata (centrales nucleares) y/o sobra, se aprovecha para bombear. Se pierde sobre un 15% de energía, por rozamientos y pérdidas pero en conjunto es muy interesante pues la sustituyes por energía necesaria y con mayor demanda.
| Presa de materiales sueltos con nucleo de arcilla. Llamada de Horno Tejero, al pie del pueblo de Cordobilla del Lácara y por tanto de tipo A, con riesgo grave en caso de rotura. |
La importancia del mantenimiento es vital pues en caso contrario las presas pueden correr peligro. Los medios de auscultación deben avisar de fallos y las pantallas de drenes deben cumplir su función y eliminar el paso de agua que disminuya el peso estructural. Las presas de gravedad resisten por peso y si el agua se infiltra por la cimentación, el peso pasa a ser sumergido, es decir de 2300 k/m3 a 1300 k/m3 y poner en riesgo la estabilidad de la presa, porque podrían volcar y originar un tsunami si son superadas por encima de coronación. Las de materiales sueltos resisten igualmente por peso pero no pueden ser superadas porque se derrumban, como la famosa de Tous y su aliviadero debe estar en perfectas condiciones y suficientemente generoso. Los desagües de fondo laminan 20 veces menos que los aliviaderos y poco pueden hacer cuando se necesita desembalsar cantidades importantes. Además sin mantenimiento se corre el riesgo de no poder abrirlos y luego no poder cerrarlos y vaciar toda el agua embalsada; motivo para correr al encargado.
Esta es la presa de los Canchales que terminamos en 1989, siendo una presa de avenidas, es decir que tendría que estar vacia o con bajo nivel de agua para que cuando tenemos una situación pluviométrica como la actual, lamine la avenida y así no se inunden las tierras de aguas abajo.
Pero los ahora inundados pidieron que se impermeabilizara con pantallas y ahí los resultados.
Bien es cierto que como se dejó espacio para compuertas y estas no se han instalado, su comienzo a desembalsar es más temprano al tener el labio de vertido lejos de coronación. Es una presa de gravedad de hormigón compactado con rodillo. La primera en España con este sistema en toda la presa, había dos anteriores, pero con hormigón vibrado en agua arriba, hasta la galería y aguas abajo. El hormigón en lugar de vibrarse con aguja vibradora, se compactaba con rodillo vibrante y las juntas entre bloquees estaban más separadas que en las de hormigón convencional
La tercera de las presas que formaban el proyecto de regulación del rio Lácara, CH Guadiana, es el Boquerón; presa de hormigón convencional que está al 100% de su capacidad, como la de los Canchales. Está situada muy cerca de Cordobilla. El agua que desembalsan esta presa y la del Boquerón, termina en la tercera, Los Canchales.
España no es un país con déficit hidrológico, el problema es que está mal repartido, la lluvia media está en 660 mm similar a Estonia (640), Rumanía (619) o Polonia (615) y ligeramente por debajo de Alemania (800) y solo un 30% inferior a Francia e Italia que están en 892/830 mm. Con esta pluviometría media y teniendo en cuenta evaporaciones y otros factores, nuestro balance hídrico sería suficiente si la media fuese generalizada, pero no es así y por ello desde hace siglos en España se ha intentado paliar el problema con obras hidráulicas diversas. Aunque nuestra geografía no nos ha dotado de ríos amplios y caudalosos que facilitasen la navegación y con ella la interconexión territorial, como si ocurre con los grandes ríos europeos en Francia, Alemania; en cambio la orografía facilita la creación de energía hidroeléctrica; más complicada en la plana Francia. Nosotros disponemos de más de 1200 grandes presas pero carecemos de "política hidráulica", de lo que se quejaba Juan Benet (Ingeniero, escritor,...), para interconectar la muy excedente vertiente atlántica con la muy deficiente vertiente mediterránea y además este gobierno "ecologista", que no permite la limpieza de los cauces ha demolido más de 200 azudes y pequeñas presas. Está mas en destruir que en construir las que hay proyectadas.


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