sábado, 25 de julio de 2015

HACE 70 AÑOS SE INAUGURÓ EL MAUSOLEO A LOS SOLDADOS ITALIANOS MUERTOS EN LA G.C. DOS AÑOS ANTES EL DUCE CAE

Hace unos meses, mientras preparaba un artículo sobre las derrotas italianas en las guerras desde la caída del Imperio Romano, un seguidor de mis artículos y amigo a pesar de ello, me comentó que en Zaragoza existía un mausoleo en recuerdo de los italianos caídos en nuestra última guerra civil. Efectivamente encontré documentación y ahora aprovecho la coincidencia de las fechas, 25 de julio, para escribir sobre dicho reconocimiento y dejar para otra ocasión el asunto de sus derrotas y cambios de bando, reflejados en una frase que hoy rememoraba el historiados Fernando Paz en la Gaceta: Casi siglo y medio antes, Napoleón había sentenciado que los italianos nunca terminan una guerra en el mismo lado en el que la empiezan…salvo que cambien de bando dos veces. 

 
El conjunto consta de una simbólica y poderosa torre en talud en sillería de aspecto de fortaleza rústica y una iglesia definida por un pórtico de acceso en el que se ritman distintos grandes arcos exentos que marcan un camino de acceso a la portada de la iglesia, cuyo interior se ve de nuevo jalonado por arcos en resalte, que recuerdan las ideas del primigenio futurismo arquitectónico.
Iglesia de San Antonio de Padua (Zaragoza)
Fue financiado por el gobierno de Mussolini y después de algunos problemas de presupuestarios se inauguró el 25 de julio de 1945.
 
El complejo es propiedad del gobierno italiano y se considera que está en suelo italiano.
 
Por el número de sepulturas es el tercer mausoleo militar italiano del mundo.
En la torre mausoleo reposan 2889 cuerpos. En el Sacrario Militare Italiano se recuerdan a los 546 brigadistas garibaldinos italianos que murieron defendiendo a la República. Sólo 22 de ellos están sepultados en el mausoleo, lo que representa menos de 1% de las sepulturas.
Sacrario Militare Italiano
Repaso a su actuación en la Guerra Civil

Es de todos conocidos la participación de tropas italianas (3300 + 33.000) en nuestra Guerra Civil, con el Frente Popular a través del Batallón Garibaldi que formó parte de la IIª  Brigada Internacional y en mayor número (10 veces) con los sublevados mediante tropas regulares (División Litorio) y Fiamme Nere (fascistas voluntarios); en este caso como el CTV (Cuerpo de Tropas Voluntarias).
 
El Batallón Garibaldi tuvo su  bautismo de fuego en la defensa de Madrid el 12 de noviembre, con un intento de asalto al Cerro de los Ángeles y posteriormente sus mayores bajas en la Ciudad Universitaria donde sustituyó a la XI Brigada muy castigada en la "casi" debacle del 15/17de noviembre, fechas en que el sector soportó el mayor empuje de las tropas africanas y legionarias. Los Garibaldi perdieron el Palacete de la Moncloa pero al final de mes las posiciones se estabilizaron y así permanecieron hasta el final de la guerra.
 
El Batallón, formando parte de la Brigada Internacional, se reorganizó y nuevamente volvió a ser utilizado como fuerza de choque en la carretera de la Coruña y en febrero en la dura batalla del Jarama.
 
Mientras el CTV (Corpo Truppe Volontarie), había participado, junto a tropas nacionales, en la exitosa conquista de Málaga, iniciada el 17 de enero de 1937 y dirigida por Queipo de Llano. Enfrente tenían a unos milicianos voluntariosos pero sin formación, mal armados, con escasa artillería y atacados también por mar por la escuadra franquista. Esta fácil victoria les hizo valorarse en exceso y solicitaron al cuartel general de Franco que les autorizara para actuar como un cuerpo de ejército autónomo que aprovechase su motorización para mediante un rápido y concentrado  golpe, conseguir una victoria que acortase la guerra y para ello se eligió Guadalajara, con la intención de llegar a Madrid o completar el cerco que se estaba dilucidando, durante el mes de febrero, en la batalla del Jarama.
 
En marzo se produce la ofensiva del CTV por tierras alcarreñas, inicialmente tiene un gran éxito y el frente defendido por la División 12 salta en pedazos y las tropas motorizadas avanzan rápidamente dejando al aire sus flancos pero una serie de circunstancias hacen que la ofensiva se frene y después que se transforme en una derrota y retirada a sus líneas de partida, solo mejoradas por la División Reforzada Soria al mando de Moscardó que avanzaba por su derecha. 
 
En la derrota influyeron el mal tiempo que retrasaba el avance, la falta de apoyo aéreo porque sus aeropuertos estaban impracticables, la diferencia entre los tanques rusos T-26 frente a las tanquetas Fiat-Ansaldo y el desconocimiento del terreno, por no aceptar los planos que les ofrecieron en Salamanca, que les llevó al hoyo de Brihuega, repitiendo el error de James Stanhope de diciembre de 1710 y que permitió a Felipe V cerrar la guerra de secesión.

Miaja y Rojo retiraron rápidamente, no se entiende que Franco no lo evitara manteniendo su presión en el Jarama tras la batalla, sus castigadas tropas del Jarama, reforzadas con otras retiradas de la defensa de Madrid y desde las alturas de Brihuega comenzaron la contraofensiva. Ahí se enfrentaron directamente, en el Palacete Ibarra, los italianos del Garibaldi y del CTV. Era la primera vez que italianos se enfrentaban a italianos fuera de Italia. Hubo más de 100 muertos por cada parte y 150 prisioneros que luego se utilizaron como propaganda y como demostración fehaciente de la participación de Italia en la guerra.
 
Los Garibaldi participaron en el verano del 37 en la ofensiva de Brunete y de ahí al frente de Aragón, pero su empleo en todas las ofensivas había disminuido el nº de italianos y aumentado el de reclutas españoles. Los últimos supervivientes fueron repatriados junto con los demás voluntarios extranjeros el 28 de octubre del 38 y de forma simultánea Mussolini retiró 10.000 de sus voluntarios en un acto de congraciarse con el Comité de No Intervención. 
 
Después de la derrota de Guadalajara el CTV no volvió a ser utilizado autónomamente sino formando parte de los Cuerpos de Ejército nacionales, tanto en el frente del Norte donde nuevamente sufrieron retiradas como en la ofensiva de primavera del 38 en el frente de Aragón que llevó a romper en dos la zona bajo control republicano. En  su intento de llegar los primeros al mediterráneo, nuevamente fueron puestos en situación delicada por las tropas republicanas y necesitaron la ayuda de las tropas de García Valiño (1ª de Navarra) que si fueron los primeros en llegar al mar el día del Corpus el 15 de abril de 1938.
 
Los italianos siguen combatiendo y muriendo en ambos bandos hasta su retirada oficial a finales de octubre del 38 los brigadistas y abril del 39 los CTV.
 
Mientras los alemanes sacaron conclusiones positivas de su participación en la guerra, los italianos siguieron sin profesionalizarse ni dotarse de medios acorazados a la altura de los T-26 rusos que los aplastaron reiteradamente en sus enfrentamientos en España. Italia entró en la IIª Guerra Mundial tan mal preparada como se pudo apreciar en nuestra G.C.
 
El 10 de junio Italia declara la guerra a Francia y Gran Bretaña, en ese momento Alemania estaba ganando de forma impresionante, los ingleses habían salido derrotados por Dunquerque y a los franceses les quedaban 14 días para firmar el armisticio. Tres años después, el 10 de julio de 1943, los italianos viven el desembarco aliado en Sicilia y sus aviones bombardean Roma.
 
El 24 de julio el Duce convoca al Gran Consejo Fascista y tras deliberaciones, en la madrugada del 25, se produce una votación contraria a Mussolini por 19 a 8. El mismo 25 por la mañana recibe instrucciones del Rey para una reunión por la tarde. De esa reunión Mussolini sale bajo arresto y el Rey nombra a Badoglio. Se trata de ocultar la situación a los alemanes, mientras se negocia con los aliados el cambio de bando. El fascismo italiano ha caído.
 
 
 

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