El Gobierno consuma el agravio a Alicante con la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado, sus planes para el Tajo-Segura y su negativa a apoyar la Volvo Ocean Race. Este escenario de asfixia financiera no es nuevo, sino la tónica general desde que Sánchez llegó a la Moncloa. No se puede entender este trato sin el componente político: Alicante se ha convertido en el gran bastión electoral del Partido Popular, el lugar donde comenzó la remontada que cambió el mapa político nacional. El agravio alcanza tintes dramáticos en materia hídrica. La modificación de las reglas del trasvase Tajo-Segura, que prevé reducir a la mitad el envío de agua para los agricultores del sur de la provincia, supone una amenaza directa a la supervivencia de un sector que aporta 3.000 millones al PIB nacional. Alicante paga como la cuarta, pero recibe como la última. Con un Gobierno central que ha renunciado a presentar nuevos Presupuestos Generales del Estado para 2025 y 2026, la provincia queda condenada a una prórroga permanente de su propia precariedad. Su capital, con 366.221 vecinos, se consolida en el 'Top 10' de ciudades españolas, por delante de Bilbao. El Gobierno mantiene a la provincia en el vagón de cola, prorrogando unos presupuestos que la sitúan en el puesto 52 de 52 en inversiones.
Ha pasado sin pena ni gloria una decisión que Emiliano Garcia Page llevaba buscando desde hace tiempo: limitar el caudal a transferir por el acueducto Tajo-Segura. Se reserva ese caudal no trasvasado para su comunidad y a cambio Garcia-Page recoge velas en las presiones al gobierno de Pedro Sánchez; que mata dos pájaros de un tiro: acalla a Page y se venga de las regiones de Alicante y Murcia por su desafección en el voto sanchista. Jugada maestra del fino torero que es nuestroPresidente. TORERO, TORERO.
El enfrentamiento entre el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el Gobierno de Pedro Sánchez ha entrado en una nueva fase tras la decisión judicial que obliga a mover ficha al Ejecutivo. La admisión a trámite del recurso autonómico para aplicar ya los recortes previstos en el trasvase Tajo-Segura sitúa en el centro del debate una infraestructura clave para el sureste y abre un escenario de presión institucional con consecuencias económicas, territoriales y políticas. Garcia-Page comparaba estas dos situaciones, el Tajo a su paso por Toledo en julio de 2025 y el trasvase con un volumen aparentemente superior.
La resolución del recurso del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), votada este martes en el Tribunal Supremo, se perfila como el punto de inflexión que puede desbloquear la reforma de las reglas de explotación del trasvase. Con Castilla-La Mancha presionando para acelerar los cambios y el sector agrícola del sureste pendiente de un recorte superior a los 100 hectómetros cúbicos anuales, el calendario judicial se ha convertido en el principal factor que determina el futuro inmediato de una infraestructura clave para la Región de Murcia. Así el tablero queda reducido a dos procedimientos: el del propio Scrats, ya votado, y el de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, que introduce además la variable del Mar Menor y plantea que su protección depende en gran medida de conservar el delicado equilibrio de un modelo hídrico que combina recursos trasvasados, desalados y reutilizados. Este recurso, en una fase más temprana, no se resolverá previsiblemente hasta después del verano.
| Vista de un tramos del TJS. Entró en servicio en 1979, proyectado en 1933, con el resto del PHN de Indalecio Prieto |
Para las localidades ribereñas, se trata de una "nueva victoria jurídica y estratégica" en defensa del Tajo, de sus caudales ecológicos y de los municipios de Entrepeñas y Buendía. "Con esta, ya son seis las resoluciones del Tribunal Supremo que desarman, una tras otra, la estrategia de presión política del Levante contra los planes de cuenca del río Tajo. Esto respalda el aumento escalonado de caudales hasta 2027, lo que supone una reducción efectiva del agua trasvasada a la cuenca del Segura. Y la justicia vuelve a ser muy clara: el trasvase no es un derecho adquirido, no es intocable, sino un aprovechamiento que no puede pasar por encima de la salud del propio río Tajo", ha señalado el presidente de la Asociación, Borja Castro. Garcia Page como respaldo a la asociación de municipios ribereños, exige una lámina de agua mínima de 1.200 hectómetros cúbicos -nivel récord de hace décadas- en los embalses que abastecen el acueducto. Además define el acueducto como un rescoldo del franquismo, olvidando las inversiones y el arraigo personal de los regantes en las zonas afectadas, desde su construcción y puesta en marcha, en 1979. Evidentemente con el trasvase del Ebro al Jucar-Segura, anulado por Zapatero, se habrían resuelto estas deficiencias.
España no es un país con déficit hidrológico, el problema es que está mal repartido, la lluvia media está en 636mm, algo superior a Estonia (626) o Polonia (600) y ligeramente por debajo de Alemania (700) y solo un 30% inferior a Francia e Italia están en 832/860 mm. Con esta pluviometría media y teniendo en cuenta evaporaciones y otros factores, nuestro balance hídrico sería suficiente si la media fuese generalizada, pero no es así y por ello desde hace siglos en España se ha intentado paliar el problema con obras hidráulicas diversas. Tampoco nuestra geografía nos ha dotado de ríos amplios y caudalosos que facilitasen la navegación y con ella la interconexión territorial, como ocurre con los grandes ríos europeos en Francia, Alemania....Por fin, el 30 de enero de 2001 el Gobierno del PP lograba sacar adelante el PHN, el primero después del aprobado en 1933 por Indalecio Prieto, por la abrumadora mayoría de 69 votos a favor y 15 en contra y con una quiebra importante en las filas socialistas. Aragón, Baleares y Asturias se opusieron y Andalucía se mostró reticente.
La sorpresa la dieron otras dos comunidades socialistas, la extremeña de Ibarra y la castellano-manchega de Bono, a favor de que se debe trasvasar el agua que sobra y no desequilibrar y constreñir el futuro del Tajo que con unos embalses de cabecera que no llegan a alcanzar un 50% de su capacidad ni el los momentos óptimos, defendiendo así el agua del Tajo para ellos , sin trasvase al Segura. Los socialistas valencianos y murcianos también estaban a favor por motivos evidentes. El propio Ministerio de Borrell reconocía en 1993 que el Ebro disponía de excedentes suficientes anuales, el año que menos agua vierte el Ebro al mar es superior al doble de lo que se preveía trasvasar, unos 800 hm3. Por tanto estos excedentes regulados con embalses hiperanuales eran susceptibles de ser trasvasados y podían contribuir a resolver las necesidades razonables de otras cuencas que no tienen recursos.
Recordemos que el PSOE anuló el PHN por el egoísmo de ERC que quería los sobrantes para sí; olvidando el absurdo de verter agua dulce al Mediterráneo y luego desalarla en la costa levantina. Gasto de dinero y maltrato a la fauna marina con la salmuera. Puro egoismo. Ahora se olvida la solución consensuada y solidaria, insistiendo en el aumento de los caudales ecológicos, tras la confirmación del Real Decreto, que "ponen en serio riesgo la viabilidad del trasvase Tajo-Segura, que es torpedeado sistemáticamente por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, quien se ha convertido en el peor enemigo para los intereses de la provincia de Alicante"; siguiendo al demoledor duo Zapatero-Narbona.



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