Para valorar la humillación de esta penúltima invasión marroquí de Ceuta y Melilla es suficiente con fijarse en la expresión facial de Pedro Sánchez cuando ha acudido a Ceuta tras no haber impedido, a pesar de tener información previa del CNI y del CIFAS (Centro de Información de las Fuerzas Armadas) la invasión de más de 60.000 marroquíes. Esto ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia europea que ya avisaba de las consecuencias de la puesta en marcha de la regularización masiva de más de un millon de inmigrantes ilegales. Para mayor abundamiento, durante su viaje a África occidental en agosto de 2024, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió que España necesita la llegada de 250.000 trabajadores migrantes, anualmente, para sostener el estado del bienestar y cubrir la demanda laboral. Argumento esgrimido por uno de los asaltantes, al que escuché en una TV.
Europa da la espalda a Pedro Sánchez, responsable de la frontera sur de la UE. Italia puso este viernes sobre la mesa la exclusión de España del espacio Schengen, una medida que secundaron otros siete países, que han aumentado a 22 en las últimas horas tras la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta y generando una reunión en Bruselas, el próximo martes, de los ministros de interior de la UE; aunque bastantes de los invasores han retornado a Marruecos, demostrando la mano de Mohamed VI en la invasión, que demuestra la fragilidad del gobierno actual. No olvidemos que la OTAN deja fuera de su cobertura a las ciudades de Ceuta y Melilla, que son de la única responsabilidad española. Melilla es española desde 1497, cuando fue conquistada por Pedro de Estopiñán. Ceuta, por su parte, fue tomada por Portugal en 1415, pasó a la Corona española en 1580 y, tras la independencia lusa en 1640, decidió seguir unida a España, lo que se formalizó en el Tratado de Lisboa de 1668.
Los reyes eméritos, tardaron 30 años desde el inicio de su reinado en visitar ambas ciudades y luego se olvidaron, interesadamente, para no molestar al "amigo marroquí". No olvidemos que Juan Carlos I era jefe de Estado durante la Marcha Verde. Actuación que ahora nos recuerda la invasión actual que confirma la debilidad el actual gobierno que no solo ha cambiado, sin dar explicaciones en el Parlamento, de postura en el caso del Sahara sino que ha tragado en invasiones de humillacion como en Ceuta el 17 de mayo de 2021, con la entrada de varios miles de marroquíes y la actual ocasión que ha multiplicado por más de diez el número de invasores; de los que 80 han resultado ahogados.
Escuchar a Pedro Sánchez, en Ceuta, echar la culpa de la invasión de 50/60.000 marroquíes a las mafias y al Tribunal Supremo y eludir cualquier responsabilidad suya y del amigo marroquí es de desvergüenza infinita y basta con ver su cara para confirmarlo. Resaltar la cooperación entre nuestros dos paises que «están indisolublemente unidos por afectos, historia, geografía, intereses y una amistad compartida», es una burla más de este amoral que nos ha tocado, en mala hora, como presidente. En mala hora porque no hay desgracia que no nos afecte, empezando por Filomena, Covid, varias DANAS, incendios devastadores, erupción volcánica en La Palma... y nuevamente el tema de Marruecos.
| Cadaveres de más de 3.000 soldados españoles en Monte Arruit, asesinados despues de entregar sus armas,a cambio de su vida. |
Lo de amistad compartida se referirá a los 800 años de Reconquista, seguidos por las guerras contra los piratas berberiscos, ubicados en parte del actual Marruecos, durante los siglos S.XVI y XVII. Pero si buscamos algo más cercano tenemos la guerra de África en 1860, con la participación del general Prim y sus voluntarios catalanes para castigar las constantes incursiones que sufrían las ciudades de Ceuta y Melilla por parte de grupos rifeños y del Sultán, desde 1840 y qué decir de nuestra añorada guerra de finales del XIX y principios del XX; con episodios tan queridos y añorados como El Barranco del Lobo (1909), Anual o Monte Arruit (1921); con miles de españoles degollados o abiertos en canal, tras entregar sus armas contra la garantía de respeto a sus vidas y con sus atributos masculinos en su propia boca. ¿Será casualidad que justo nos invaden ahora cuando hace 105 años estaba en su mitad la batalla de Monte Arruit?, del 24 de julio al 9 de agosto de 1921. En 1925 tras el desembarco de Alhucemas, los soldados españoles se tomaron la debida venganza a sangre y fuego; además del uso de gases letales, como el gas mostaza y otros empleados en la Iª G.M.
En marzo de 1956, tras 44 años de Protectorado, comenzó la independencia del actual reino marroquí. Aún no habían transcurrido ni dos años, cuando nos vimos involucrados en la guerra "del amor" en Sidi Ifni; donde soldados españoles volvieron a entregar sus vidas por esa amistad compartida. Carmen Sevilla y Gila fueron en las Navidades de 1957 a animar a nuestros soldados. Nadie en el mundo nos odia como los marroquíes y bien que lo demostraron en nuestra guerra civil, donde no ahorraron degüellos y violaciones. Tampoco el amor a los marroquíes está muy extendido entre nosotros; ahora con su inmigración ilegal y asaltos violentos a la valla en Ceuta y Melilla. Pues bien, tras salir, poco dignamente, del Sahara en noviembre de 1975, obligados por otra invasión popular, la marcha verde, tampoco se ha cumplido el compromiso del pacto tripartito entre España Mauritania y Marruecos, de celebrar un referéndum de autodeterminación tutelado por la ONU, compromiso incumplido por los diversos gobiernos, pero no anulado hasta que Sanchez cambió de criterio reconociendo que el Sahara es marroquí. ¿Que obligó a Sánchez, a ese cambio tan drástico?, ¿algo que ver con el pirateo de su móvil mediate el programa israelí Pegasus?. Al menos que no nos tome por tontos y cuando nos orine que no diga que llueve. "Una amistad fraternal compartida", con dos "0us".
Para terminar, recordar el asalto marroquí a la isla Perejil el 12 de julio de 2002, con Mohamed VI ya en el poder. Fue otro tanteo para ver la fortaleza del gobierno español. Esa vez se equivocó pues el gobierno de Aznar, con el beneplácito de EEUU, retomó la desertica isla el 17 del mismo mes, humillando al rey alauita. Los atentados del 11 M de 2004, hay quien se los adjudicó directa o indirectamente a la venganza del propio Mohamed VI, que reina desde el 23 de julio de 1999. Lo peor es que el problema de este 'statu quo' de inferioridad ante Rabat se prolongará más lejos del actual mandato y tiene visos de comprometer intereses españoles a largo plazo. Simplemente, España ha perdido fiabilidad como aliada en el eje atlántico-mediterráneo.
Sanchez estropeó las relaciones entre los actuales reyes, español y marroquí.:











