lunes, 27 de julio de 2026

EL DAÑO COLATERAL DE LOS INCENDIOS.

Estamos sufriendo un comienzo de verano devastador en cuanto a temperatura e incendios; sufriendo por la falta de previsón para afrontar aquello que depende de nuestro control, pues el calor no podemos manejarlo pero si podemos enfrentarnos a sus consecuencias. Estamos necesitando frenar los incendios, antes de que se produzcan, con trabajos en invierno y primavera, cortafuegos, ramoneo con rebaños, retirar carga combustible y por supuesto si un rayo o una desidia humana lo provoca: bomberos con los oportunos medios, aviones anfíbios, helicópteros para transporte de agua y lagos naturales o artificiales para cargar el agua; lo más cerca posible de los incendios que como son imprevisibles solo podemos minorarlos distribuyendo previamente los puntos de abastecimiento. Necesitamos presas y mejor si son reversibles (Una presa o central hidroeléctrica reversible, también llamada central de bombeo, es una instalación que genera electricidad y también la almacena usando dos embalses a diferentes alturas).

Presa de la garganta de Eliza, Lanzahita, Ávila

Entre los efectos colaterales a la destrucción del bosque, fallecidos y viviendas, un efecto no menor es la contaminación del agua de los cauces cercanos por las cenizas y los arrastres, especialmente en caso de fuertes lluvias, al haber perdido el terreno el efecto estabilizados de las raices. Una de las presas que construí como jefe de obra, está en Lanzahita. Años despues la ví medio llena de tierra por los acarreos provocados por las lluvias tras los incendios sufridos en sus laderas arboladas y observé como estaban excavando esos acarreos para volver a utilizarla. Pero produjo un beneficioso efecto colateral al retener  las cenizar, generalmente tóxicas, y tierra vegetal, evitando la contaminación del cauce aguas abajo. Actualmente un ejemplo de prevención lo da la Mancomunidad de Aguas del Sorbe que abastece más de 400.000 personas en la provincia de Guadalajara, incluidas la capital y Azuqueca de Henares, está preparando la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) ubicada en Mohernando (Guadalajra) para afrontar “el posible impacto” que pudiera tener el incendio forestal de La Mierla sobre la calidad del agua de captación, en el hipotético caso de que se registren episodios de lluvia o tormentas en la cuenca del río Sorbe.

Incendio Presa del Burguillo, Ávila.

En otra parte de la cuenca del Tajo, como consecuencia del avance de los incendios forestales, en los términos municipales de Navas del Rey (Madrid) y el Tiemblo (Ávila), se ha producido la afectación directa por el fuego a las instalaciones de las presas de Picadas (Madrid)- embalse del que beben unas 70 poblaciones de Toledo, incluida la capital-, Burguillo y Charco del Cura (Ávila). Por tanto, la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha declarado el Escenario 0 de emergencia en las presas de Burguillo, Charco del Cura y Picadas; si bien no hay daños “significativos” en las infraestructuras, según el organismo de cuenca. Esto me trae a la memoria la necesidad de previsión y mantenimiento de estas infraestructuras hidráulicas, poco financiadas por el presente gobierno y sobre lo que ya escribí hace 6 meses.

Un avión apagafuegos del Grupo 43 del Ejército del Aire. 

Radiografía de los apagafuegos Canadair: una flota envejecida, una modernización frustrada y cuatro menos en una década. El Gobierno compró en 2024 cinco aviones nuevos y propios y otros en régimen compartido. Las entregas no empezarán hasta finales de 2028.

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