Visto lo visto con Sanchez presentando su lista de canciones veraniegas, mientras disfruta del Palacio de la Mareta como un sultán venido a menos; eligiendo a sus socios europeos para descargar su manifienta sumisión e inferioridad en esta crisis. Es evidente que Mohamed VI ha conseguido su objetivo, dar publicidad mundial a la situación de las ciudades españolas africanas y demostrar que con Sanchez no tiene un enemigo sino un subdito, al que castigar por su falta de respeto al ir a Argel como amigo del enemigo: "el amigo de mi enemigo es mi enemigo", dice el viejo aforismo; completado con el ofrecimiento de la nacionalidad española, para que le voten agradecidos, a los 70.000 descendientes de los saharauis que hasta 1975 fueron ciudadanos españoles. Para mayor abundamiento y estupidez, Sánchez no para de enfrentarse con Trump e Israel, los mayores defensores de Marruecos.
![]() |
| Bandera de humillación con el escudo , hacia el suelo. |
Es tal el deterioro y la carencia de decoro, que Albares, Marlaska y Sanchez dan por resuelto favorablemente el asunto, llegando Oscar Puente a presentarlo como otro triunfo del puto amo. Salvo Aznar en Perejil que frenó en seco las pretensiones de Mohamed VI, tal vez creando la semilla del 11 M, recuerdo una anécdota de Adolfo Suarez que le apagó el farol a Hassan II cuando participaban en una cacería con el Rey de España. En un momento dado, Hassan II lanzó un farol deslizando que podría conquistar facilmente Ceuta y Melilla; aquel chuletón de Ávila no se anduvo con rodeos: «Es posible que, en un ataque sorpresa, sea difícil defender ambas plazas, pero sepa que nuestros Ejércitos bombardearían Rabat y Casablanca». Hassan replicó estupefacto: «Ustedes no harían eso», a lo que su interlocutor apostilló: «En nuestros planes estratégicos, todo está previsto, Majestad». Genio y figura, desde luego, pero al menos daba la impresión de existir alguien dispuesto a tirar del otro lado de la cuerda oponiendo aguante.
Además Ceuta y Melilla caeran como fruta madura pues según los datos recogidos por el CEFAS y presentados por Alejandro Macarrón muestran una transformación de la demografía que lleva años cambiando por la creciente inmigración de la población de origen marroquí a Ceuta y Melilla.Tal y como demuestra el Instituto Nacional de Estadística (INE) y recoge el informe del CEFAS, los nombres de origen árabe-musulmán son mayoritarios entre los recién nacidos varones. Y es que, en casi todos los casos, los padres eran de origen marroquí. Asimismo, el experto apunta que, mientras en el conjunto de España las personas que nacieron en Marruecos representaban el 2,4 % de la población, en Ceuta el porcentaje ascendía al 11,8 % y al 21,2 % en Melilla. Cifras que iran empeorando para los residentes de origen español que tardaran años en recuperarse del susto/miedo y en muchos casos se iran trasladando a la península, ellos o sus descendientes. Ambas ciudades caeran como fruta madura, máxime con el numeroso grupo de marroquíes que no han vuelto a Marruecos y que terminaran quedándose en casa de amigos, conocidos, ocupando las viviendas vacias de quienes abandonan; amén de los que forman parte del nutrido grupo, de varios miles de MENAS, inexpulsables y los escondidos en los alrededores montañosos.
En medio de esta crisis, el presidente disfruta de vacaciones en La Mareta, exonerando a Marruecos y calificándolo de "socio fiable". El resultado de esta deriva es desolador: todo apunta a que Mohamed VI o su heredero recorrerán las calles de Ceuta y Melilla antes que el propio Rey Felipe VI, quien tiene vedada la visita por el Gobierno para no incomodar al monarca marroquí. Mientras tanto, Marruecos mueve ficha para ser la sede de la final del campeonato de futbol de 2030, que organizan España (actual campeón), Portugal y Marruecos.



No hay comentarios:
Publicar un comentario