El pasado martes, día 12, estuvimos a punto de otro apagón y no era por el eclipse. La situación de la red y el mix energético llevaron el pánico en Red Eléctrica que se defendió con un nuevo apagón en la industria pesada, con el precio de la luz por las nubes. No solo interrumpió la industria pesada, sino que se gasta 600 millones en compensadores y prolonga, inesperadamente y con alevosía de fecha, un viernes 14 de agosto, la vida de Almaraz. Para evitar un apagón como el de abril de 2025, Red Eléctrica tuvo que interrumpir el suministro a la industria a un precio récord de 211 euros por MWh (megawatio/hora). No es la única medida desesperada para tratar de impedir otro cero eléctrico, sino que también se van a gastar 615 millones en dispositivos para estabilizar la red, e incluso cabe incluir dentro de este pánico la prolongación de la vida útil de Almaraz aprobada el viernes; cuando ya se estaban gastando dinero en preparar el cierre, previsto para noviembre de 2027.
Los españoles llevan pagados 1.600 millones desde el apagón, para evitar que se repita. Un estudio cifra este coste entre el 30 de abril de 2025 y el 31 de mayo de 2026 tras activarse la operación reforzada mientras siguen con poca inversión en centrales hidroelécticas reversibles, sobre las que ya escribí dos artículos el pasado 27 de julio y aquí adjunto su enlace.
Hasta hace poco, el gran desafío de la transición energética española ha sido instalar más y más parques eólicos y fotovoltaicos; para lo cual se han provocado incendios, no siempre controlados, para sustituir esas zonas arboladas por parques eólicos, en zonas altas para mejor aprovechar el viento y fotovoltaicas en las zonas bajas calcinadas; que producen mayor rendimiento económico al propietario del suelo pero crean problemas al transporte de la electricidad producida. Ejemplo lo tenemos en Forestalia, empresa dedicada a estas energías verdes y que ahora anda involucrada en casos de corrupción. Al no estar bien programada esta energía, hoy el problema empieza a ser exactamente el contrario: el sistema eléctrico ya no es capaz de absorber toda la electricidad limpia que produce y de hecho se comenta que en las últimas semanas hemos estado, dos veces, a punto de otro gran apagón. Cuando Red Eléctrica analiza las restricciones técnicas necesarias para garantizar la estabilidad del sistema, parte de esa producción debe reducirse o directamente eliminarse de la programación. El problema, por tanto, no está en el mercado, si no en la capacidad física del sistema eléctrico para transportar y gestionar toda esa generación.
España produce mucha electricidad limpia pero al mismo tiempo y todavía no dispone de suficiente capacidad para aprovecharla plenamente. Ahí entran las centrales reversible. El reto no pasa por frenar la instalación de nuevos parques eólicos o fotovoltaicos, sino por acelerar aquello que durante años permaneció en un segundo plano: redes de transporte y distribución más robustas, almacenamiento a gran escala, presas reversibles, interconexiones internacionales, electrificación industrial y una demanda mucho más flexible.
España no es un país con déficit hidrológico, el problema es que está mal repartido, la lluvia media está en 660 mm similar a Estonia (640), Rumanía (619) o Polonia (615) y ligeramente por debajo de Alemania (800) y solo un 30% inferior a Francia e Italia que están en 892/830 mm. Con esta pluviometría media y teniendo en cuenta evaporaciones y otros factores, nuestro balance hídrico sería suficiente si la media fuese generalizada, pero no es así y por ello desde hace siglos en España se ha intentado paliar el problema con obras hidráulicas diversas. Aunque nuestra geografía no nos ha dotado de ríos amplios y caudalosos que facilitasen la navegación y con ella la interconexión territorial, como si ocurre con los grandes ríos europeos en Francia, Alemania; en cambio la orografía facilita la creación de energía hidroeléctrica; más complicada en la plana Francia. Nosotros disponemos de más de 1200 grandes presas pero carecemos de "política hidráulica", de lo que se quejaba Juan Benet (Ingeniero, escritor,...), para interconectar la muy excedente vertiente atlántica con la muy deficiente vertiente mediterránea.
Para mayor abundamiento, recordar como Zapatero y Cristina Narbona derogaron el PHN con el trasvase de sobrantes del Ebro al Jucar; plan que contemplaba obras que habrían minorado los daños de la última DANA; obras pagadas con fondos europeos, FEDER. Ese trasvase habría permitido reducir el del Tajo al Segura; recuperándose sus presas de cabecera, y mantener inundadas las Lagunas de Ruidera. Además este gobierno "ecologista", heredero del indicado de Zapatero-Narbona, no permite la limpieza de los cauces y ha demolido más de 200 azudes y pequeñas presas. Está mas en destruir que en construir las que hay proyectadas. Otra ventaja de una buena red de presas es minimizar los daños de sequías prolongadas que tienen en grave problema a zonas de Alemania, Hungría y Europa del Este. Mayores puntos de tomas de agua para combatir los incendios.
https://theobjective.com/economia/2026-08-15/panico-red-electrica-apagon-precio-luz-nubes/

Lógico que no aprueben como no aprobaron laque deshicieron . (PHN)
ResponderEliminarTambién con el cirrre de Central de Almazán . Que a la chota callando ha mantendrá hasta 2030 .
La ruta de Sánchez es el descontrol , la mentira , la inutilidad y solo el control de la corrupción de ellos , psoe Ferraz y Moncloa es asunto al q que dedican planes de verdad . !!! Para evitar demostrar las tropelías.
Tienes toda la razón, el problema gordo de verdad son estos políticos progres que gobiernan y que con tal de seguir chupándonos la sangre y las cuentas corrientes, hacen proclamas ecologistas ,del fin del mundo climático, sin razonamiento alguno. Porque nadie ha dicho que hace 30 millones de años la Antártida era verde y el Sahara es desierto desde hace 300000 año s
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