domingo, 6 de marzo de 2022

¿SERÁ UCRANIA OTRA FINLANDIA PARA RUSIA?

Leía hoy domingo, en ABC, que no nos engañemos, sobre el resultado de la invasión rusa, dado el actual equilibrio de fuerzas. Sin intervención de la Alianza Atlántica: «En el plano militar Rusia no puede perder esta guerra; eso sí, el relato inicial de ‘desnazificación’ y el impacto que quería producir se ha evaporado en estos primeros diez días donde ya están recurriendo a la destrucción masiva y bombardeos nada selectivos para avanzar militarmente». Sin terminar el artículo, se me ha venido a la mente una experiencia parecida, protagonizada también por Rusia, cuando el día 30 de noviembre de 1939, invadió Finlandia porque no cedía, por las buenas, a las peticiones territoriales rusas, que buscaban proteger a su capital San Petersburgo. En el invierno de 1939-40 una pequeña nación escandinava, entonces muy pobre, de 3.700.000 habitantes sorprendió al mundo al resistir la invasión de un imperio gigantesco de 170 millones de personas; bajo la dirección de Stalin; como ahora bajo la dirección de otro dictador similar, Vladimir Putin. Por cierto, Vladimir se crio en el entorno de Stalin, pues su abuelo fue cocinero del dictador. Como consecuencia de aquella invasión, la Unión Soviética fue expulsada de la Sociedad de Naciones, la actual ONU, el 14 de diciembre de dicho año, acusada de perpetrar una guerra de agresión. ¿Y ahora, por que no?

Infantería finlandesa en la guerra 1939/40

En la llamada guerra de invierno ruso finlandesa, los rusos se vieron, frecuentemente, envueltos por las tropas finlandesas con mejor adaptación al terreno, lagos y bosques; igual que ahora ocurre con las ciudades, donde la ventaja de los blindados y artillería se diluye como ya demostraron los rusos a los victoriosos alemanes en Stalingrado, entre agosto de 1942 y febrero de 1943. Tampoco el barro del deshielo favorecerá los desplazamientos de las columnas soviéticas.

Otra similitud con la situación actual es que tras la 1ª G.M., aprovechando la caída del Imperio zarista, Finlandia había declarado su independencia en 1916 y consolidada, tras una guerra civil en que venció la facción anticomunista, en 1918. Ucrania se declaró independiente, en 1991, tras la caída del muro de Berlín y posterior desmembramiento de la URSS. En 1932, en Moscú se firmó un Pacto/memorándum de no agresión entre ambos paises. Litvinov por Rusia y Koskinen por Finlandia. No se respetó por Moscú, después de solo siete años; similar a no respetar el Memorándum ruso-ucraniano, de Budapest, de 1994 y posterior pacto de no agresión de 1996; a cambio de que Ucrania entregara a Rusia todo su arsenal nuclear, formado por varios miles de ojivas nucleares. Evidentemente todos los rusos no carecen de palabra, pero repiten con frecuencia sus roturas de pactos e invasiones a traición:


Firma del Tratado de amistad ruso-finés de 1932

Se han detectado, igual que en la Guerra de Invierno, fallos de mando, abastecimientos por error en la duración de la invasión y control del despliegue; sobre todo en la zona norte. Y falta de coordinación entre los avances de los tres frentes principales iniciados: Kiev por el norte; Járkov en el este; y la ya caída Jersón-Odesa en el sur. Han lanzado la invasión con pequeñas unidades tipo batallón y empleo descentralizado por una falsa sensación de superioridad. En ambas invasiones, los rusos se confiaron. Los finlandeses no estaban tan locos como para pensar que pudieran ganar semejante enfrentamiento. Su objetivo desde el principio fue lograr que la victoria del enemigo fuera tan lenta, tan gravosa y tan costosa para los rusos como fuera posible y acabaran por recular. Y su feroz resistencia lo logró, pues los rusos temieron por el despertar de Francia e Inglaterra y firmaron la paz. Los finlandeses, aunque perdieron territorio, conservaron su independencia.

Situación del frente en el Istmo de Carelia, al terminar la guerra
14 de marzo de 1940

En la invasión de Finlandia, los soviéticos buscaban obtener seguridad en su frontera norte, alejándola hasta 70km  a partir de los 35 km existentes; mejorando así la protección de Leningrado/San Petersburgo. Ídem a lo que buscan ahora neutralizando a Ucrania y llevando la frontera hasta el rio Dniéper; que ofrece una gran defensa natural. Finlandia se negó, igual que ahora Ucrania, por lo que la Unión Soviética invadió el país; la historia se repite. El ejército rojo desplegó más de 600.000 de hombres, frente a los 250.000 fineses y en  mayor desproporción se encontraban los tanques, cañones y aviones. Finlandia repelió los ataques soviéticos durante más de dos meses e infligió pérdidas sustanciales a los invasores, mientras que las temperaturas se desplomaron hasta los -43 °C. Después el ejército soviético se reorganizó y adoptó mejores tácticas, renovando su ofensiva en febrero; en que rompieron las defensas finlandesas. Las hostilidades cesaron en marzo de 1940 con la firma del Tratado de Paz de Moscú. Finlandia cedió a Rusia el 11 por ciento de su territorio que representaba el 30 por ciento de su economía. Las pérdidas soviéticas, 300.000 entre muertos y heridos, fueron grandes y la reputación internacional del país se vio mermada. Los fineses tuvieron 70.000 bajas entre muertos y heridos. Varios miles de voluntarios suecos, noruegos e ingleses ayudaron a los fineses.

En rojo, cesiones territoriales a Rusia

Con este artículo terminado, me he encontrado con uno similar en El Confidencial, que adjunto por si alguien quiere ampliar su conocimiento de la guerra de invierno:


Rusia está cometiendo, en la invasión de Ucrania, errores similares a los cometidos en Finlandia: Las similitudes con la Segunda Guerra Mundial se relacionan más con el famoso invierno ruso que con la 'Blitzkrieg


2 comentarios:

  1. Muy interesante, se vuelve a poner de manifiesto el afán expansionista de un país al que le importa más bien poco las reglas del juego, basándose en la mentira para conseguir desestabilizar todo lo que tanto cuesta conseguir

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  2. Totalmente de acuerdo. El artículo incluido sobre las invasiones rusas, es muy aclaratorio.
    Gracias por la valoración.

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