Justo en estos días, hace 150 años, se estaba llevando a cabo por D. Antonio Cánovas del Castillo, el mejor político de nuestra historia, la Restauración Monárquica en Alfonso XII tras el fracaso de la 1ª República; que había ocupado nuestra historia desde la caida de su madre, Isabel II, en 1868. Tras la Gloriosa y el Sexenio Democrático, Cánovas del Castillo, de acuerdo con Práxedes Mateo Sagasta, procedía a recuperar la monarquía, para poner fin al descontrol y el multipartidismo en que se encontraba el país tras el muy convulso siglo XIX; que empezó con el golpe de Fernando VII contra su padre Carlos IV, pasando por las tres guerras carlistas y los enfrentamientos cantonales. Para ello pensó en organizar dos partidos fuertes y defender el turnismo entre ellos. Con esta solución consiguió una estabilidad de 50 años; soportando un cambio de rey, Alfonso XIII, y el asesinato de tres presidentes de gobierno.
| Proclamación del rey Alfonso XII por la brigada Daban, al mando del general Martínez Campos, el 29 de diciembre de 1874 en Sagunto |
El pronunciamiento del general Arsenio Martínez Campos en Sagunto, el 29 de diciembre de 1874, restaura la dinastía de los borbones en la figura de Alfonso XII. El 31 de diciembre, Antonio Cánovas del Castillo asume la presidencia del Consejo de Ministros, abriendo un periodo de regencia que termina con la llegada del nuevo rey a Barcelona el 9 de enero de 1875 y a Madrid el día 14. El gobierno y el país iniciarian esos 50 años de estabilidad hasta la llegado de la Dictadura de Primo de Rivera. Los otros 100 años podemos también dividirlos en dos períodos de 50 años, cada uno. El primero de estos digno de ser enterrado pues comprendió la Dictablanda, la IIª República, la guerra civil y la Dictadura del general Franco. El segundo comprende la Transición, terrorismo etarra, golpe separatista de 2017 y el 11 M que alteraron la aparente estabilidad de la morarquía. No pinta bien el futuro.
Empezaremos con Cánovas del Castillo, que en España es un desconocido como la mayoría de nuestros hombres ilustres; para los que se preparó un Pabellón, en Madrid, poco visitado y muy poco valorado. Este Panteón Nacional, surge de una idea de principio del S. XIX, de construir un lugar en que honrar a los hombres ilustres que ayude a consolidar el orgullo nacional. Esta idea fue continuamente postergada hasta que durante la Restauración se materializó (en 1899). Surge bajo el lema "pro patria mortuis honor et pax" y alberga los mausoleos de políticos de nuestro mejor S.XIX, como Antonio Cánovas (asesinado el 8/8 del 1897), José Canalejas (asesinado el 12/11/1912), Eduardo Dato (asesinado el 8/3/1921), Práxedes Mateo Sagasta, Francisco Martínez de la Rosa, Antonio de los Rios Rosas, Diego Muñoz-Torrero, Juan Álvarez Mendizábal, José María Calatrava, Salustiano Olózaga, Gutiérrez de la Concha y Agustín Argüelles. Con obras de los escultores Benlliure, Querol y Estany. En total 12 personajes y sin trazas de volver a ser utilizado.
En nuestro entorno, el similar sería la Abadía de Westminster con enterramientos de muchísimos héroes y personajes históricos ingleses y que anualmente es visitada por millares de personas y muestra con orgullo su historia milenaria. En París está el Panteón de hombres ilustres, realizado cien años antes que el nuestro y que es muy visitado; así como Los Inválidos y la tumba de Napoleón. Tienen un arco del Triunfo con sus batallas y victorias, etc. Aquí nos olvidamos por no decir que nos avergonzamos de ellos y retorcemos la historia con una mal denominada Ley de Memoria Histórica. Olvidando que si es memoria dificilmente puede ser historia y hacemos realidad la famosa frase del canciller Otto von Bismarck:
«Estoy firmemente convencido de que España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a sí mismo y todavía no lo ha conseguido. El día que deje de intentarlo, volverá a ser la vanguardia del mundo»
















